24 mayo 2011

NICHOLAS RAY - LOS DIENTES DEL DIABLO


The Savage Innocents
DIRECTOR: Nicholas Ray
GUIÓN: Nicholas Ray
MÚSICA: Francesco Lavagnino (AKA Angelo Francesco Lavagnino)
FOTOGRAFÍA: Aldo Tonti & Peter Hennessey
REPARTO: Anthony Quinn, Yoko Tani, Peter O'Toole, Carlo Giustini, Marie Yang, Andy Ho, Kaida Horiuchi
REINO UNIDO, FRANCIA, ITALIA, 1960, 110 min.
SINOPSIS: Inc. es un esquimal que vive cazando para comer y abrigarse pero desea una mujer con la que vivir. La encuentra y con ella vive feliz hasta que el hombre blanco, la civilización, entra en sus vidas.
OPINIÓN: Muy al estilo Nicholas Ray cuando ha realizado una película con absoluta libertad el arranque es impactante con los planos del arponeo de un oso blanco sobre un fondo de nieve y hielo absolutamente blancos. Utilizando hermosísimos paisajes naturales árticos que para el momento de realización supo perfectamente combinar con planos de estudio Ray nos plantea una historia de un inocente esquimal salvaje. Esta historia está incluida en una especie de documental sobre el espacio ártico, sus animales, y muy especialmente el hombre que en origen ocupaba estas tierras. De forma magistral el director nos presenta las relaciones entre el hombre salvaje y la naturaleza, así como las relaciones humanas entre los miembros de ese grupo que se llaman a sí mismos “los hombres”. Pero esto está planteado como una historia dramática y empieza el verdadero drama cuando la civilización entra en el mundo de “los hombres”. Primero mediante las armas, después el alcohol y cuando intenta introducirse la religión es cuando se producirá el inicio del auténtico drama. De una forma increíble, Ray nos atrapa primero en un mundo ideal para conducirnos de forma inexorable al mundo dramático. Las relaciones entre Inuk, el salvaje inocente magníficamente interpretado por Anthony Quinn, con la civilización personificada en el policía que interpreta Peter O'Toole, conducirán a un enfrentamiento en la forma de entender la vida. Pero Ray es un hombre civilizado y al final, un final sorprendente, tomará postura. Hacer notar un relato en off absurdo que se introduce de vez en cuando en el relato cinematográfico innecesariamente, a no ser que se pretenda moralizar pues esta voz nos informa que para los esquimales “reír” con una mujer es casarse, para ver a continuación que “reír” es tener relaciones sexuales. Alrededor de este tema se producen momentos muy divertidos durante toda la película. Según declaraciones del propio director esta es su mejor película, no para mi, pero sin duda imprescindible para los que nos gusta el cine.
Se la recomiendo especialmente a Pepe del Montgó.

5 comentarios:

ANRO dijo...

Recuerdo que me extrañó muchísimo que una peli pudiera girar en torno a los habitantes del Polo. No concebía el espectáculo del cine en lugares tan extraños. Sin embargo cuando la ví se me esfumaron todos los prejuicios. Anthony Quinn estaba genial y la peli me satisfizo. No he vuelto a verla, y sería un buen ejercicio volver a ella.
Un abrazote.

CINEXIM dijo...

Ufffffffff hace mucho que no veo este film, era uno de los preferidos de mis padres. Tengo bastante buen recuerdo suyo.

Un abrazo!!!

¿qué tal todo?

FATHER_CAPRIO dijo...

Me apunto en el grupo de quienes tienen un recuerdo gratísimo de este film. Lo de reir equivalente a casarse, pues mas parece cosa de la época y de las traducciones patrias que no perdían ripio a la hora de moralizar a las masas.
Es uno de los papeles con el que siempre he identificado más a Anthony Quinn.

Saludos.

GCPG dijo...

Quinn, tan camaleónico como siempre, luce espléndido de esquimal.

Volví a verla no hace demasiado tiempo, y la disfruté. Aunque coincido en que no es de las mejores del viejo Ray.

Saludos, Jack

Antonio de Castro dijo...

La vi hace tiempo y no me impresionó tanto como, por ejemplo, "Johnny Guitar" o "Chicago, año 30", pero en todas las películas de Nicholas Ray hay algo duro y original que las hace tan especiales. Por lo que leí por ahí, parece ser que, para variar, Ray tuvo problemas con los productores y no termnió de hacer la película que hubiera querido, pero el resultado que podemos contemplar es mucho más que digno, y, por lo que recuerdo, perfectamente reconocible como obra suya.
(Yo creo que las diferencias con la productora, que alteró el montaje previsto, son las que hacen que "Wind across the Everglades" no sea la obra maestra que pudo ser.)
Un saludo.