07 diciembre 2012

AKIRA KUROSAWA - RAPSODIA EN AGOSTO


Kurosawa trata en esta película un tema que podría considerarse auténticamente japonés: el recuerdo de la explosión de la bomba atómica sobre Nagasaki. Pero el tratamiento no es en absoluto rencoroso hacia los estadounidenses que lanzaron dicha bomba el 9 de agosto de 1945, sino que utiliza el tema como recordatorio antibelicista. Para ello utiliza como personaje protagonista a una anciana que perdió a su marido en dicha explosión y tiene un sobrino americano (Richard Gere), hijo de un hermano que se casó con una americana. Los hijos de la anciana están deseosos de vivir como el primo americano, y de alguna manera se humillan ante él, pero los nietos no acaban de entender lo que ocurre, o al menos hablan de lo ocurrido con pena pero sin rencor. Richard Gere, como americano con ascendencia japonesa está muy bien, aunque es un papelito muy corto, pero se nota que ha puesto mucho interés en su interpretación, sabiendo con quien está trabajando. Quizás lo mejor de la película sea la interpretación de la abuela, capaz de manifestar su dolor por la muerte de su marido y de tanta gente, y al mismo tiempo un enorme cariño por todos los que siguen viviendo. La abuela no le echa la culpa a los americanos, sino a la guerra en sí misma. La película está tratada de una forma algo tendenciosa por parte de Kurosawa, pues haciendo tantas veces referencia al bombardeo nuclear por parte de los norteamericanos, en ningún momento hace referencia a su intervención en Pearl Harbour. En cuanto al aspecto formal de la película hay que destacar el gran cambio que se produce después de mover grandes masas en batallas para pasar a un reducido grupo de personajes que apenas se mueven en el encuadre. Realmente se llega al final de la película como esperando algo más, pero aún así me parece muy interesante su visión para entender de una forma global el trabajo de este director.


04 diciembre 2012

AKIRA KUROSAWA - LOS SUEÑOS DE AKIRA KUROSAWA

Se trata de una película muy oriental, muy al estilo japonés, que trata de presentarnos ocho sueños del propio director y que él mismo se encargó de pasarlos a un guión cinematográfico. Su nexo común parece ser la preocupación por las relaciones entre el hombre y la naturaleza, aunque no siempre este tema está bien definido al inclinarse más por una lección moral en cada caso.

1. “El sol a través de la lluvia” cuenta como un muchacho ve a los zorros aparearse en un día en el que llueve mientras el sol brilla. Cuando su madre se entera le manda a pedir perdón al final del arco iris.

2. “El huerto de melocotoneros” cuenta como unas muñecas japonesas regañan al pequeño protagonista porque su familia ha talado los melocotoneros. En este episodio destaca un hermoso vestuario de las muñecas.

3. “La ventisca” es el más pesado y simplemente trata de una expedición de montañeros que se ven sorprendidos por una ventisca. En medio de esta ventisca aparece la Dama de las Nieves que representa a la muerte por congelación.

4. “El túnel” es un episodio antibelicista y cinematográficamente está muy bien logrado.

5. “Cuervos” tiene como aliciente la intervención de Martin Scorsese como Van Gogh. A través de unos paisajes salidos de sus cuadros y utilizando mucho truco cinematográfico se mueven los personajes. Para mi está poco logrado.

6. “El monte Fuji en rojo” trata sobre el holocausto nuclear y como este provoca la erupción del volcán Fujiyama. Utiliza muchos y vistosos efectos visuales.

7. “El demonio” es un episodio lúgubre con la aparición de unos monstruos con cuernos que se comen entre ellos después del holocausto nuclear. Hay unos dientes de león enormes que a mi no me han gustado en absoluto, me han parecido ridículos.

8. “El pueblo de los molinos” es el que más me ha gustado y es el que tiene más significado ecologista. El paisaje natural de unos molinos de agua y su relación con la vida y la muerte están perfectamente descritos en los recuerdos de un viejo de 103 años. Un cortejo fúnebre lleno de música, color y alegría cierra la película.

Creo que es la que menos me ha gustado de Kurosawa.

02 diciembre 2012

AKIRA KUROSAWA - RAN

Para mi que estamos ante la mejor película de Akira Kurosawa (a lo mejor esto ya lo he dicho antes) pero cada vez que la veo disfruto en todos los sentidos. “Kagemusaha” era un espectáculo visual, pero aquí el director ha mejorado el espectáculo y le ha añadido una trama que el espectador puede asumir como un problema personal, las luchas fraticidas por el poder. En cuanto al aspecto formal Kurosawa mejoró en la medida de lo posible toda la autenticidad de armaduras, vestimentas, decorados, trabajando con colores y colorantes que se procuraron como se obtenían en la época en la que desarrolla la historia. Un elemento fundamental de la película son los caballos, cuya acción, no solo en las batallas, imprime una fuerza especial al movimiento cinematográfico y Kurosawa lo consigue utilizando unos 200 caballos especialmente amaestrados que parecen miles interviniendo en la película. Los siete minutos que dura la primera batalla entre los soldados de dos de sus hijos contra los soldados del Gran Señor y padre, sin apenas efectos de sonido y sin diálogos, solo una frase musical, es uno de los mejores momentos del cine. Aquí seguramente está una muestra de su maestría  a la hora del montaje. Esta vez la música se la encarga a un músico no habitual en sus películas, y joven, con lo que domina casi totalmente los resultados que está claro, clarísimos, que se acercan a la música de Mahler. Pero volvamos al tema, que esta vez si es muy importante, Kurosawa consigue hacer llegar al espectador con un retrato devastador de la bajada a los infiernos de una sangrienta dinastía en un relato casi sin ninguna esperanza, pero con mucha compresión, lo que demuestra en el director un enorme humanismo. Una última consideración: que “Ran”, considerada hoy como obra maestra junto a “El nacimiento de una nación” o “El acorazado Potemkin”, es decir, que cualquier cineasta o cinéfilo debe estudiar, no consiguiera ningún “Oscar” es una muestra del poco valor artístico que tienen estas estatuillas.

25 noviembre 2012

AKIRA KUROSAWA - KAGEMUSHA (La sombra del guerrero)

 











Es un festival de imágenes y si una película es una sucesión de imágenes, esta es una gran película. Kurosawa tardó en utilizar el color, no porque no le gustase ya que pintaba y pintaba muy bien como habéis comprobado en la imagen del post anterior, sino porque justo cuando en Japón se utilizaba el color él tenía varios proyectos para filmar en color pero las productoras japonesas no querían arriesgar dinero en sus grandes proyectos. Si para la anterior película “Dersu Uzala” tuvo que recurrir a los soviéticos, para esta recurre a los americanos y logra que George Lucas y Francis Ford Coppola convenzan al hijo de Alan Ladd, presidente de la sección de largometrajes de la 20th Century Fox, para que le compre los derechos a la productora japonesa mediante un anticipo de la mitad del coste de la película. ¡Pues no eran listos! La película se basa en la historia verdadera de un ladrón que llega a convertirse en el doble de un gran guerrero, en el kagemusha (guerrero sombra). El papel principal parece pensado expresamente par Toshiro Mifune pero este no haría la película porque como productor estaba envuelto en otros trabajos que no podía abandonar para rodar con Kurosawa todos los meses que este exigía y entonces se contrató a Tatsuya Nakadai. La película resulta fría, desolada y emocionalmente distante, seguramente porque Kurosawa no quería dar la impresión de que la guerra es bella como declaró en una entrevista. Es una obra maestra en forma y estilo y cada escena expresa claramente su propósito. La secuencia de la pesadilla es una explosión de color en la que el ladrón se encuentra envuelto por un torbellino de colores. Para otras escenas de batallas o puestas de sol utiliza de forma magistral los teleobjetivos y hay un tavelling saliendo por la ventana de un castillo que solo puede hacerlo un maestro, no por el travelling en si, sino por su inserción en la escena. En definitiva, Kurosawa parece más preocupado por los actos que por los sentimientos y si queréis disfrutar de la película, olvidaos de los personajes y considerad al director y su habilidad cinematográfica como el personaje principal. Las películas hay que verlas ¿verdad? Pues esta es puro placer visual.

22 noviembre 2012

AKIRA KUROSAWA - KAGEMUSHA


Acabo de ver la película, y me ha gustado tanto que voy a verla otra vez. Después os pondré mi opinión más cinematográfica.

12 noviembre 2012

AKIRA KUROSAWA - DERSU UZALA



De un encuentro casual en la taiga siberiana surge una profunda amistad entre un viejo cazador habitante de la zona y un oficial topógrafo. El cazador le enseñará al militar el porque es necesario respetar la naturaleza cuyos elementos: agua, fuego, aire, animales, etc. son “gente” y el explorador militar le entregará al solitario cazador una profunda amistad. Kurosawa rodó esta película cinco años después de la anterior, Dodes’ka-den, y en ese periodo de tiempo se produjo una tentativa de suicidio por parte del director, cuya vida se basaba en hacer cine. La situación de las productoras japonesas era de crisis debido al auge de la televisión, como ocurrió en todo el mundo, y Kurosawa no conseguía apoyo económico para sus grandes y costosos proyectos. La Unión Soviética le dio carta blanca para de filmar la película que quisiera y Kurosawa, en contra de todo pronóstico eligió un relato autobiográfico de un explorador ruso del cual tenía elaborado un guión. Lo adaptó al ambiente siberiano, él lo tenía a su vez adaptado para rodarlo en Japón, y escogió todos los actores rusos, así como todo el equipo de filmación salvo sus ayudantes de dirección, el equipo de dirección de fotografía y una ayudante coguionista: seis personas de un tota de ciento y pico. Se trasladaron a Siberia y allí estuvieron rodando durante un año. La película está contada en dos flashbacks correspondientes a dos periodos de colaboración entre el cazador y su amigo el explorador. Toda la película se desarrolla en unos maravillosos paisajes perfectamente captados por Kurosawa y su director de fotografía hasta tal punto que la taiga se convierte en la principal protagonista de esta película.

06 noviembre 2012

AKIRA KUROSAWA - DODES'KA-DEN

 


 

Lo mismo que nosotros utilizamos la onomatopeya “chucu-chucu” para el sonido que hace el tren, en Japón se utiliza esta otra “dodes’ka-den”. En este caso la va a utilizar un niño que conduce un tranvía imaginario por un suburbio en el cual viven una serie de personajes que van configurando con sus historias esta película. Es la primera película en color de Kurosawa y no nos extrañará la utilización que hace del color si tenemos en cuenta que este director era un gran aficionado a la pintura. Hace poco se han expuesto algunas de sus obras en España como podéis ver pinchando AQUÍ. De hecho yo diría que el color es el principal protagonista de la película que por otra parte relata historias de distintos personajes con muy poca conexión entre sí. Después de la extraordinaria “Barbarroja”, esta película de composición extraña y desigual, llama mucho la atención y no produce en el espectador las sensaciones que había conseguido con sus imágenes. Los suburbios, la marginación, la pobreza, el dolor y otros tantos elementos que había tratado antes, ahora quedan muy desdibujados. Tantos personajes no ayudan a darle unidad a la película y uno termina de verla un poco desilusionado: como que esperaba más. La historia de los borrachos que intercambian a sus mujeres realizada en plan cómico, contrasta con la tristeza de la vida del padre y el niño que viven en un coche e imaginan como será su casa en el futuro. Hay una historia interesante de un personaje lleno de tics y cojo que lleva a unos compañeros a su casa a tomar una copa. Su mujer no quiere atenderlos y cuando esta sale por la puerta, salvo un par de planos del marido yendo a la cocina, el resto, unos seis minutos, es un solo plano con pequeños movimientos de la cámara y con los movimientos de los cuatro personajes, lo cual indica una maestría indudable a la hora de contar algo con imágenes.