18 junio 2013

JOHN FORD - EL JUEZ PRIEST


“La primera cosa que aprendí de la política fue cuándo hay que decir no” Frase del juez Priest, interpretado por Will Rogers, un actor muy popular en los 30 y considerado un candidato a la presidencia de los Estados Unidos. En 1935 murió a consecuencia de un accidente aéreo.

En esta película ya nos encontramos con un Ford maduro cinematográficamente para conseguir una mezcla de comedia y drama sobre la sociedad americana, manteniendo viva la tradición mientras reconoce la necesidad de un cambio en la sociedad. Es la lucha contra la intolerancia, y en este caso contra la intolerancia racista, la base del drama de la película. Y para ello utiliza un tratamiento casi cómico del personaje principal, que además servirá para demostrar su gran humanidad, consiguiendo además manifestar una gran seriedad como jurista que siente “añoranza por el espíritu de la ley y no por lo que dice” El porche, como elemento casi imprescindible en las relaciones humanas de las películas de John Ford, tiene aquí su mas claro ejemplo. Es una película que ha resistido bastante bien el paso del tiempo y que resulta imprescindible para conocer la trayectoria cinematográfica del director.

23 mayo 2013

JOHN FORD - PEREGRINOS


Periodista - ¿Por qué el tema de la familia es tan importate en su obra?
Ford - ¿Usted tiene madre, verdad?

En la revisión que estoy haciendo de la filmografía de John Ford, me acabo de encontrar con una casi obra maestra. Desde luego con una perfecta obra cinematográfica, y más si considero que los fines de la productora, la Fox, y creo que del director también, es llegar al máximo de espectadores, que a fin de cuentas son los intereses de Hollywood. Es un drama que podría quedarse en el sufrimiento por los muertos en la guerra, y en particular de lo que sufrieron las madres de tantos jóvenes muertos en los campos de batalla europeos de la Primera Guerra Mundial. Pero Ford, como siempre, va dejando la historia a un lado y va introduciéndose en la vida de sus personajes, en este caso la madre que ha llevado a su hijo a la guerra para evitar que se casara con una muchacha. Toca todas las fibras sensibles porque sabe que cualquier espectador ha tenido madre y que la mayoría de sus espectadoras son madres o lo serán seguramente. Pero huye del tono sensiblero y utiliza unas imágenes realistas, que unidas a la interpretación de Henrietta Crosman, consiguen un drama humano que cualquiera puede entender. Hay varias secuencias y planos que son dignos de figurar entre las muestras de arte cinematográfico, pero yo me quedo con la escena en la que la novia del hijo le da a la madre un ramo de flores para que lo ponga en la tumba del muchacho muerto. La joven lleva de una mano a su hijo, y en la otra las flores, y la madre, dura como ella es, sólo saca una mano por la ventanilla del tren para coger el ramo. Sinceramente, de las pocas escenas cinematográficas que me han producido un enorme nudo en la garganta. Si pueden verla estoy seguro que no se arrepentirán, y hasta es posible que repitan, como pienso hacer yo. Pero no todo es drama, porque Ford sabe introducir los elementos cómicos en sus películas, y eso es lo que hace con una madre que va a visitar las tumbas de sus tres hijos muertos, que desborda amor por la vida y que fuma en pipa. ¡Ah! Todos los elementos fordianos están en esta película, así que los verdaderamente cinéfilos no deben perdérsela.

27 abril 2013

JOHN FORD - EL DOCTOR ARROWSMITH


Esta es la historia de un hombre que dedicó su vida a servir a los demás y su corazón a amar a una sola mujer (Títulos de crédito de la película)

A principios de los años 30 Ford ya tiene una gran seguridad en si mismo y esa seguridad la tienen también en la Fox que lo cede al productor Samuel Goldwyn, a cambio de un dinero, claro está. Se trata de llevar al cine una adaptación de la novela de Sinclair Lewis ganadora de del prestigioso premio Pulitzer. Ford acepta dirigir este tema, seguramente porque en el relato están algunos de los puntos que le atormentan a Ford en relación con su matrimonio, y en especial las largas temporadas que pasaba lejos de su mujer Mary y lo muy entregado que estaba a su trabajo en los estudios cinematográficos. Quizás lo mejor de la película esté en la forma visual que el director utiliza para criticar el desmedido orgullo del doctor en lo que podría ser un acto de autocrítica. El montaje de las tres escenas en tres habitaciones distintas, del Doctor pensando, de una seductora Myrna Loy cambiándose de ropa en otra habitación cercana a la del Doctor, y una tercera escena de la mujer, lejos de las dos situaciones anteriores, es un montaje de antología, más cuando el juego de luces y sombras es interesantísimo. Como anécdota biográfica interesante: Ford firmó un contrato con Samuel Goldwyn en el que se comprometía a no beber, pero se emborrachó varias veces y protagonizó escenas desagradables en los estudios que llevaron a Goldwyn a rescindirle el contrato. Además, la Fox lo despidió de la compañía. Para los mitómanos, John Wayne hace de extra como uno de los buzos que intentan rescatar a la tripulación.

10 abril 2013

JOHN FORD - RÍO ARRIBA


Ford siempre tenía un pañuelo o una pipa en la mano. No paraba de morderlos y tu nunca sabías lo que estaba diciendo. No creo que dirigiera demasiado, pero todo el mundo parecía saber lo que tenía que hacer. (Jean Arthur)

Es una divertida parodia sobre la vida en las cárceles americanas que parece como introducida desde el exterior donde la vida no tiene problemas. Es más, se está mejor dentro de la cárcel, donde se juega al béisbol y donde hay mujeres tan buenas, que hasta te puedes enamorar. Curiosamente esta película tiene el gran aliciente de ser la primera película de Spencer Tracy y la segunda de Humphrey Bogart, en dos magníficos papeles que ya apuntan a mostrar que son dos grandes actores. En esta película Ford utiliza muy especialmente su técnica de “apuntes graciosos” que no son más que toques verbales o de imagen propios para definir un personaje o una emoción. Quien se lleva la mayor parte de estos “apuntes graciosos” es el actor Warren Hymer que da una gran interpretación de ese personaje que tanto le gusta a Ford, el tonto. Más destaca todavía esta interpretación cuando el oponente listo es su gran “amigo” St. Louis, papel del que se encarga Spencer Tracy. Ambos ayudarán al joven bueno, guapo y enamorado que interpreta Humphrey Bogart. Como ven, el típico trío de personajes tan característico de las comedias teatrales o del circo. No perderse el detalle de la mascota del equipo carcelario de béisbol.

08 marzo 2013

JOHN FORD - LEGADO TRÁGICO


Veía que era un muchacho que estaba luchando por conseguir algo, no como la mayoría, que solo estaban allí para ganar dinero fácil. El “Duque” era realmente ambicioso y estaba dispuesto a trabajar. Al cabo de un mes o seis semanas ya éramos amigos, y yo solía darle consejos y ofrecerle algún pequeño papel de vez en cuando. (Declaraciones de John Ford sobre John Wayne)

Ford utiliza una historia melodramática ambientada en el país del que emigraron sus padres para hacer uso de un expresionismo que por esos años hace furor en Hollywood debido a la gran afluencia de directores alemanes que llegan a la meca del cine y al éxito que obtienen con sus películas. Es el caso de Murnau y su “Amanecer” de la que Ford dijo que era la mejor película que había visto. La fotografía es de George Schneiderman y eso le da un aliciente añadido a la visión de esta película que por otra parte solo ofrece un hito más en el progreso de la filmografía de Ford. Aquí se pueden encontrar ciertos momentos característicos del director ya vistos en alguna película anterior y que después se repetirán y desarrollarán en películas posteriores: como un personaje queda al margen de la felicidad que ha provocado. En un viaje que Ford hizo con su mujer por Europa llegó hasta la tierra natal de sus padres, Irlanda, y allí filmó varios planos de una carrera de caballos que utiliza en esta película. Eso, más la ambientación de la historia en Irlanda, puede ser también algo que aumente el interés por la visión de este enrevesado melodrama, donde los personajes no acaban de estar definidos. Y es una lástima porque aquí cuenta con cuatro actores muy buenos. Como curiosidad, es la primera película en la que John Wayne, un apuesto joven de veintiún años, trabaja para John Ford interviniendo en dos escenas: como un hombre que va a ser ahorcado y como espectador entusiasmado que derriba una valla en la carrera de caballos. Realmente el trabajo de John Wayne era como encargado de atrezo en los estudios donde rodaba Ford. Se inicia aquí una extraña y larga amistad entre el director y el actor, y que ha sido interpretada de muy diferentes maneras por los estudiosos de John Ford o de John Wayne.

04 marzo 2013

JOHN FORD - CUATRO HIJOS


Después de ver los copiones de “Amanecer”, Ford ha declarado que cree que es la mejor película jamás filmada. Ford afirmó que duda que se haga una película mejor que esa en los próximos diez años (De una entrevista concedida por Ford a “Moving Picture World”)

El expresionismo alemán triunfó en Hollywood durante esta década de los años 20 y la Fox, la productora para quien trabajaba Ford, hizo todo lo posible para explotar el éxito que había conseguido con “Amanecer” de F. W. Murnau, pagándole a Ford y su esposa un viaje de dos meses por Alemania y Europa. Ford realiza con esta película un homenaje al cineasta alemán que no deja de ser una imitación del cine de Murnau. De hecho, los exteriores correspondientes a un pueblo alemán utilizados por Murnau para “Amanecer” son reutilizados por Ford para su película “Cuatro hijos” que está ambientada en su mayor parte en Alemania. Ford cuenta para esta película con su asiduo director de fotografía, George Schneiderman, que habiendo entendido la idea del director realiza un magnífico trabajo utilizando las luces y las sombras, al más puro estilo expresionista, y se arriesga, con el director, en complejos movimientos de cámara de los que tenemos buena muestra al principio del film, consiguiendo un derroche visual que supera a menudo la sencillez emocional de la historia. La interpretación de Margaret Mann como la madre es muy buena y supera en esos momentos el amaneramiento al que estaban sometidos los actores y las actrices para transmitir sentimientos en el cine mudo.



16 febrero 2013

JOHN FORD - TRES HOMBRES MALOS


“La cámara filma tus más íntimos pensamientos y los capta. Si te concentras, la cámara es capaz de investigar tus más íntimas emociones” John Ford

En esta película de Ford hay una mezcla de cine épico, con la colonización de Dakota, y el cine cómico, con las relaciones de los tres hombres “malos”, y se alcanza la tragedia con la intervención de los tres hombres “malos” en la historia de amor de los dos protagonistas. Todo está muy bien combinado, dando en cada momento la dosis adecuada de grandiosidad, la carrera de las carretas por colonizar un espacio; con la comicidad, una bicicleta atada a la cola de un caballo, y la tragedia, el niño perdido en medio del tumulto. La fotografía está muy cuidada, especialmente con los claroscuros, y con encuadres que en posteriores películas desarrollará con el paisaje y los personajes. La emoción visual plasma de manera realista lo que tuvo que ser aquella colonización casi como un documental. Es un western al estilo clásico, pero Ford no se centra en los personajes individuales, sino en el conjunto, haciendo a los colonizadores los auténticos protagonistas de la historia. Curiosamente en esta película no hay indios, cuando en la realidad estos territorios que van a ser colonizados, antes se les había quitado a los indios sioux tras la masacre del general Custer, hecho al que aquí no hay referencia.

11 febrero 2013

JOHN FORD - EL CABALLO DE HIERRO

"Chief Goes Ahead" (“El jefe va delante”)
Nombre que la tribu india que interviene en el rodaje de la película le otorga oficialmente a John Ford.

Con 30 años, Ford ya ha realizado unas cincuenta películas, si bien, la mayoría eran en realidad cortos o mediometrajes, y muchas de las cuales han desaparecido. La Fox, para mostrarle su confianza, le pide que realice esta película al estilo épico y que pueda competir con los demás estudios. Nuestro director toma como tema un simbolismo de la unión estadounidense: la construcción del ferrocarril que unirá los territorios de la costa este con la costa oeste. Esta historia le permitirá utilizar muchos de los elementos que caracterizan el western, como los enfrentamientos con los indios, desplazamientos de ganado, una estampida de búfalos, y hasta una pelea en el salón. Ford realiza esta película casi como un documental y no desaprovecha introducir una exaltación de lo americano (él se siente tal, pues aunque hijo de inmigrantes irlandeses ha nacido en los Estados Unidos) e introduce un gran momento para la historia de la nación como es la unión de los dos tramos del ferrocarril, la unión de los tendidos de la Union Pacific y de la Central Pacific. En la película están perfectamente combinadas las secuencias de acción con las más íntimas, y no se recata en introducir durante las escenas de gran dramatismo, ciertos momentos de comicidad. En realidad todo esto constituirá más tarde un sello característico de John Ford. La vigorosa interpretación del protagonista se ve mermada por la melindrosa interpretación de su oponente femenina, al parecer una imposición de la Fox. La película tiene más interés como pieza de museo que en su valor cinematográfico y solo os la recomiendo si estáis dispuestos a revisar la filmografía de Ford, que por cierto aquí ya aparece con el nombre de John Ford.

13 enero 2013

JOHN FORD - BUCKING BROADWAY


“Rodaba tanto si llovía como si no. Él siempre estaba al pie del cañón, en todas las tomas. Le encantaba su trabajo” (Ollie, esposa de Harry Carey y amiga de John Ford)

Un jinete sobre su caballo en lo alto de un monte. Mira a la izquierda y ve venir por el valle a cuatro jinetes cabalgando por el río. Mira a la derecha y ve venir a otros cuatro jinetes cabalgando por un desfiladero. Al final, los dos grupos se juntan con el primer jinete. Si yo les preguntara quien rodó esa escena, entre unos pocos directores, casi seguro que me contestarían: “John Ford”. Pues no, fue Jack Ford, nacido como John Martin Aloysius Feeney, más conocido como Jack Feeney, o entre los amigos del instituto como “Toro” Feeney, estrella de fútbol americano de los Pórtland High Bulldogs en su ciudad natal, y que más tarde adoptaría el nombre que se ha hecho mítico en el mundo del cine: John Ford. En 1917 rodó siete películas con Harry Carey como protagonista, cinco largometrajes y dos cortos, con un sueldo de 35 dólares a la semana, mientras el protagonista cobraba 150. Durante todos estos años Ford trabajó con conciencia de que las películas que hacía eran básicamente obra de él mismo, y por eso realizaba la mayoría de las veces una sola toma para que después, en los estudios, se vieran obligados a montar las películas como él las había concebido. Esta es, sin duda, una de esas obras suyas de experimentación, y prueba de ello es que abandona los paisajes del oeste, deja los “saloones”, y traslada buena parte de la acción a los salones y terrazas de un gran hotel en Nueva York. Experimenta hasta llegar a introducir una escena de los amigos del protagonista galopando por el centro de Nueva York (en realidad esta escena fue rodada en el centro de Los Ángeles). En general John Ford es conocido por su introspección humana en el mundo del oeste, pero tiene siempre ciertos golpes de humor con sus personajes, y buena muestra de ello es la escena de “Bucking Broadway” en la que Cheyenne Harry, el protagonista, es pillado por una vieja puritana cambiándose los pantalones detrás de un mostrador. Por lo demás, no faltan escenas de rodeo y la que podría ser su firma: el encuadre de un personaje en una puerta con un paisaje exterior.

06 enero 2013

JOHN FORD - STRAIGHT SHOOTING


My name’s John Ford.
I make westerns.

De esta manera se definió John Ford y aquí tenemos la primera prueba de que eso era cierto. Ya antes había rodado cortos, casi todos sobre historias del Oeste, pero este es su primer largometraje, cuando cuenta con 23 años, y lógicamente es un western. Y como ocurre con las primeras películas de casi todos los directores, contiene uno de los temas que más le preocupan a Ford y sobre el que volverá muchas veces: el conflicto entre el nomadismo y la estabilidad. En las primeras imágenes vemos a un jinete a caballo que guía una manada de reses que se ven al fondo de un valle con otros jinetes y aquí ya nos encontramos con un director que tiene un gran sentido pictórico del encuadre. En estos primeros planos de la película la cámara no se mueve, pero Ford hace moverse a los jinetes y a las reses iniciando un dinamismo propio del género y que también le es característico. Un momento importante de la película se produce cuando Harry, el pistolero a sueldo, va a matar a un viejo granjero. Entonces observa la escena del entierro del hijo del granjero. El plano de este entierro, Ford nos lo presenta borroso y sobrexpuesto. En el siguiente plano vemos al pistolero frotándose los ojos. Con la manipulación de la luz y la imagen, entendemos los sentimientos del pistolero. Emotivo es también el plano en el que la hija del granjero, al ir a servir la mesa, aprieta contra su pecho el plato vacío de su hermano muerto. Pero la película está llena de imágenes al más puro estilo del western, con cabalgadas, tiros, peleas, etc. y en cada uno de los planos podemos recordar alguna película que Ford realizará años más tarde pero que seguro nosotros hemos visto antes que esta. En España esta película lleva el título de “A prueba de balas”

01 enero 2013

DIRIGIDA POR JOHN FORD (Peter Bogdanovich 1971)


Peter Bogdanovich enmarca su documental sobre John Ford, en lo que es el escenario por excelencia de las películas de Ford, Monument Valley, abriendo una puerta al principio, en la que se enmarca este paisaje, y cerrando una puerta al final, con el paisaje al fondo. Este paisaje está tan íntimamente unido al cine de Ford, que otros directores se negaron a realizar sus películas en esos escenarios para que no pensaran los críticos y el público que estaban plagiando a John Ford. Bogdanovich, una vez localizado el lugar de trabajo de Ford, nos introduce en lo que hace y como lo hace, utilizando entrevistas con actores de sus películas que nos aportarán los hechos como sucedieron, y entrevistas con otros directores que nos orientarán hacia la manera personal que tiene Ford de contarnos lo que sucede. Un elemento importante de este documental es la entrevista con el propio John Ford, con el Monument Valley al fondo. En esta entrevista podemos descubrir el aspecto humano, del que hablarán algunos actores, y quizás descubramos que Ford no quiere darse a conocer personalmente, en su intimidad, ni siquiera quiere dar a conocer cómo hacía sus películas, contestando con monosílabos que a veces resultan respuestas groseras para el que le entrevista. Todos los que conocieron a Ford están de acuerdo en considerarle un tipo huraño, tosco, de mal genio y mal educado. Muchos de los estudiosos de Ford coinciden en que esa era la forma de preservar su intimidad. Por último, Peter Bogdanovich, utilizando imágenes de las películas de John Ford, nos mostrará cual era su sentimiento patriótico y, muy en especial, cual era su valoración de la familia. “Todo lo que uno puede hacer con John Ford es aceptarlo, con todos sus defectos y virtudes, y amarlo.” Estas palabras de una emocionada Maureen O'Hara, casi al final del documental, nos serán de gran ayuda para revisar la filmografía, al menos los films más importantes, de John Ford.
Con esta película inicio un ciclo en el que comentaré un gran número de películas de John Ford, y especialmente aquellas que le han convertido en un mito del cine. No lo hago con otro animo más que el de aprender sobre cine, aprender como se hacen las películas y aprender a captar todo su valor artístico. Me gustaría dedicar este ciclo a Father Caprio, en cuyo blog he aprendido mucho y sigo aprendiendo, especialmente de sus opiniones sobre el cine clásico.

25 diciembre 2012

¡FELIZ NAVIDAD!


Y QUE EL AÑO 2013 SEA UN BUEN AÑO PARA TODO EL MUNDO

10 diciembre 2012

AKIRA KUROSAWA - MADADAYO


Para ser la última película que rodó Kurosawa me he quedado algo decepcionado, quiero decir, esperaba un tour de force para ofrecer al espectador no solo maestría en la técnica cinematográfica, sino un espectáculo visual como él sabía filmar. El caso es que el tema me gustó mucho, no en vano me toca de cerca, pero al mismo tiempo se aleja de lo que yo pueda sentir cuando se trata del carácter japonés que además se manifiesta en una forma de humor difícil de entender para los occidentales. Las interpretaciones: fabulosas, como siempre. Yo destacaría la interpretación de Kyôko Kagawa, como mujer del profesor. Su actitud, siempre en segundo término, pero fiel y dispuesta a ayudar en todo, lo refleja la actriz en unos movimientos de cuerpo suaves y delicados, pero seguros, y una expresión en la cara de saber lo que tiene que hacer con su personaje. Observa a cada uno de los actores masculinos cuidadosamente y reacciona de manera que no sobresale pero dejando su huella en la escena. La colocación de los personajes en el decorado y su integración con un fondo acorde, en este caso repleto de libros, es sin duda la marca de Kurosawa, pero donde deja su especial firma es en como expresa el paso del tiempo mientras el profesor y su mujer viven en una humilde choza después de los bombardeos.




07 diciembre 2012

AKIRA KUROSAWA - RAPSODIA EN AGOSTO


Kurosawa trata en esta película un tema que podría considerarse auténticamente japonés: el recuerdo de la explosión de la bomba atómica sobre Nagasaki. Pero el tratamiento no es en absoluto rencoroso hacia los estadounidenses que lanzaron dicha bomba el 9 de agosto de 1945, sino que utiliza el tema como recordatorio antibelicista. Para ello utiliza como personaje protagonista a una anciana que perdió a su marido en dicha explosión y tiene un sobrino americano (Richard Gere), hijo de un hermano que se casó con una americana. Los hijos de la anciana están deseosos de vivir como el primo americano, y de alguna manera se humillan ante él, pero los nietos no acaban de entender lo que ocurre, o al menos hablan de lo ocurrido con pena pero sin rencor. Richard Gere, como americano con ascendencia japonesa está muy bien, aunque es un papelito muy corto, pero se nota que ha puesto mucho interés en su interpretación, sabiendo con quien está trabajando. Quizás lo mejor de la película sea la interpretación de la abuela, capaz de manifestar su dolor por la muerte de su marido y de tanta gente, y al mismo tiempo un enorme cariño por todos los que siguen viviendo. La abuela no le echa la culpa a los americanos, sino a la guerra en sí misma. La película está tratada de una forma algo tendenciosa por parte de Kurosawa, pues haciendo tantas veces referencia al bombardeo nuclear por parte de los norteamericanos, en ningún momento hace referencia a su intervención en Pearl Harbour. En cuanto al aspecto formal de la película hay que destacar el gran cambio que se produce después de mover grandes masas en batallas para pasar a un reducido grupo de personajes que apenas se mueven en el encuadre. Realmente se llega al final de la película como esperando algo más, pero aún así me parece muy interesante su visión para entender de una forma global el trabajo de este director.


04 diciembre 2012

AKIRA KUROSAWA - LOS SUEÑOS DE AKIRA KUROSAWA

Se trata de una película muy oriental, muy al estilo japonés, que trata de presentarnos ocho sueños del propio director y que él mismo se encargó de pasarlos a un guión cinematográfico. Su nexo común parece ser la preocupación por las relaciones entre el hombre y la naturaleza, aunque no siempre este tema está bien definido al inclinarse más por una lección moral en cada caso.

1. “El sol a través de la lluvia” cuenta como un muchacho ve a los zorros aparearse en un día en el que llueve mientras el sol brilla. Cuando su madre se entera le manda a pedir perdón al final del arco iris.

2. “El huerto de melocotoneros” cuenta como unas muñecas japonesas regañan al pequeño protagonista porque su familia ha talado los melocotoneros. En este episodio destaca un hermoso vestuario de las muñecas.

3. “La ventisca” es el más pesado y simplemente trata de una expedición de montañeros que se ven sorprendidos por una ventisca. En medio de esta ventisca aparece la Dama de las Nieves que representa a la muerte por congelación.

4. “El túnel” es un episodio antibelicista y cinematográficamente está muy bien logrado.

5. “Cuervos” tiene como aliciente la intervención de Martin Scorsese como Van Gogh. A través de unos paisajes salidos de sus cuadros y utilizando mucho truco cinematográfico se mueven los personajes. Para mi está poco logrado.

6. “El monte Fuji en rojo” trata sobre el holocausto nuclear y como este provoca la erupción del volcán Fujiyama. Utiliza muchos y vistosos efectos visuales.

7. “El demonio” es un episodio lúgubre con la aparición de unos monstruos con cuernos que se comen entre ellos después del holocausto nuclear. Hay unos dientes de león enormes que a mi no me han gustado en absoluto, me han parecido ridículos.

8. “El pueblo de los molinos” es el que más me ha gustado y es el que tiene más significado ecologista. El paisaje natural de unos molinos de agua y su relación con la vida y la muerte están perfectamente descritos en los recuerdos de un viejo de 103 años. Un cortejo fúnebre lleno de música, color y alegría cierra la película.

Creo que es la que menos me ha gustado de Kurosawa.

02 diciembre 2012

AKIRA KUROSAWA - RAN

Para mi que estamos ante la mejor película de Akira Kurosawa (a lo mejor esto ya lo he dicho antes) pero cada vez que la veo disfruto en todos los sentidos. “Kagemusaha” era un espectáculo visual, pero aquí el director ha mejorado el espectáculo y le ha añadido una trama que el espectador puede asumir como un problema personal, las luchas fraticidas por el poder. En cuanto al aspecto formal Kurosawa mejoró en la medida de lo posible toda la autenticidad de armaduras, vestimentas, decorados, trabajando con colores y colorantes que se procuraron como se obtenían en la época en la que desarrolla la historia. Un elemento fundamental de la película son los caballos, cuya acción, no solo en las batallas, imprime una fuerza especial al movimiento cinematográfico y Kurosawa lo consigue utilizando unos 200 caballos especialmente amaestrados que parecen miles interviniendo en la película. Los siete minutos que dura la primera batalla entre los soldados de dos de sus hijos contra los soldados del Gran Señor y padre, sin apenas efectos de sonido y sin diálogos, solo una frase musical, es uno de los mejores momentos del cine. Aquí seguramente está una muestra de su maestría  a la hora del montaje. Esta vez la música se la encarga a un músico no habitual en sus películas, y joven, con lo que domina casi totalmente los resultados que está claro, clarísimos, que se acercan a la música de Mahler. Pero volvamos al tema, que esta vez si es muy importante, Kurosawa consigue hacer llegar al espectador con un retrato devastador de la bajada a los infiernos de una sangrienta dinastía en un relato casi sin ninguna esperanza, pero con mucha compresión, lo que demuestra en el director un enorme humanismo. Una última consideración: que “Ran”, considerada hoy como obra maestra junto a “El nacimiento de una nación” o “El acorazado Potemkin”, es decir, que cualquier cineasta o cinéfilo debe estudiar, no consiguiera ningún “Oscar” es una muestra del poco valor artístico que tienen estas estatuillas.

25 noviembre 2012

AKIRA KUROSAWA - KAGEMUSHA (La sombra del guerrero)

 











Es un festival de imágenes y si una película es una sucesión de imágenes, esta es una gran película. Kurosawa tardó en utilizar el color, no porque no le gustase ya que pintaba y pintaba muy bien como habéis comprobado en la imagen del post anterior, sino porque justo cuando en Japón se utilizaba el color él tenía varios proyectos para filmar en color pero las productoras japonesas no querían arriesgar dinero en sus grandes proyectos. Si para la anterior película “Dersu Uzala” tuvo que recurrir a los soviéticos, para esta recurre a los americanos y logra que George Lucas y Francis Ford Coppola convenzan al hijo de Alan Ladd, presidente de la sección de largometrajes de la 20th Century Fox, para que le compre los derechos a la productora japonesa mediante un anticipo de la mitad del coste de la película. ¡Pues no eran listos! La película se basa en la historia verdadera de un ladrón que llega a convertirse en el doble de un gran guerrero, en el kagemusha (guerrero sombra). El papel principal parece pensado expresamente par Toshiro Mifune pero este no haría la película porque como productor estaba envuelto en otros trabajos que no podía abandonar para rodar con Kurosawa todos los meses que este exigía y entonces se contrató a Tatsuya Nakadai. La película resulta fría, desolada y emocionalmente distante, seguramente porque Kurosawa no quería dar la impresión de que la guerra es bella como declaró en una entrevista. Es una obra maestra en forma y estilo y cada escena expresa claramente su propósito. La secuencia de la pesadilla es una explosión de color en la que el ladrón se encuentra envuelto por un torbellino de colores. Para otras escenas de batallas o puestas de sol utiliza de forma magistral los teleobjetivos y hay un tavelling saliendo por la ventana de un castillo que solo puede hacerlo un maestro, no por el travelling en si, sino por su inserción en la escena. En definitiva, Kurosawa parece más preocupado por los actos que por los sentimientos y si queréis disfrutar de la película, olvidaos de los personajes y considerad al director y su habilidad cinematográfica como el personaje principal. Las películas hay que verlas ¿verdad? Pues esta es puro placer visual.

22 noviembre 2012

AKIRA KUROSAWA - KAGEMUSHA


Acabo de ver la película, y me ha gustado tanto que voy a verla otra vez. Después os pondré mi opinión más cinematográfica.

12 noviembre 2012

AKIRA KUROSAWA - DERSU UZALA



De un encuentro casual en la taiga siberiana surge una profunda amistad entre un viejo cazador habitante de la zona y un oficial topógrafo. El cazador le enseñará al militar el porque es necesario respetar la naturaleza cuyos elementos: agua, fuego, aire, animales, etc. son “gente” y el explorador militar le entregará al solitario cazador una profunda amistad. Kurosawa rodó esta película cinco años después de la anterior, Dodes’ka-den, y en ese periodo de tiempo se produjo una tentativa de suicidio por parte del director, cuya vida se basaba en hacer cine. La situación de las productoras japonesas era de crisis debido al auge de la televisión, como ocurrió en todo el mundo, y Kurosawa no conseguía apoyo económico para sus grandes y costosos proyectos. La Unión Soviética le dio carta blanca para de filmar la película que quisiera y Kurosawa, en contra de todo pronóstico eligió un relato autobiográfico de un explorador ruso del cual tenía elaborado un guión. Lo adaptó al ambiente siberiano, él lo tenía a su vez adaptado para rodarlo en Japón, y escogió todos los actores rusos, así como todo el equipo de filmación salvo sus ayudantes de dirección, el equipo de dirección de fotografía y una ayudante coguionista: seis personas de un tota de ciento y pico. Se trasladaron a Siberia y allí estuvieron rodando durante un año. La película está contada en dos flashbacks correspondientes a dos periodos de colaboración entre el cazador y su amigo el explorador. Toda la película se desarrolla en unos maravillosos paisajes perfectamente captados por Kurosawa y su director de fotografía hasta tal punto que la taiga se convierte en la principal protagonista de esta película.

06 noviembre 2012

AKIRA KUROSAWA - DODES'KA-DEN

 


 

Lo mismo que nosotros utilizamos la onomatopeya “chucu-chucu” para el sonido que hace el tren, en Japón se utiliza esta otra “dodes’ka-den”. En este caso la va a utilizar un niño que conduce un tranvía imaginario por un suburbio en el cual viven una serie de personajes que van configurando con sus historias esta película. Es la primera película en color de Kurosawa y no nos extrañará la utilización que hace del color si tenemos en cuenta que este director era un gran aficionado a la pintura. Hace poco se han expuesto algunas de sus obras en España como podéis ver pinchando AQUÍ. De hecho yo diría que el color es el principal protagonista de la película que por otra parte relata historias de distintos personajes con muy poca conexión entre sí. Después de la extraordinaria “Barbarroja”, esta película de composición extraña y desigual, llama mucho la atención y no produce en el espectador las sensaciones que había conseguido con sus imágenes. Los suburbios, la marginación, la pobreza, el dolor y otros tantos elementos que había tratado antes, ahora quedan muy desdibujados. Tantos personajes no ayudan a darle unidad a la película y uno termina de verla un poco desilusionado: como que esperaba más. La historia de los borrachos que intercambian a sus mujeres realizada en plan cómico, contrasta con la tristeza de la vida del padre y el niño que viven en un coche e imaginan como será su casa en el futuro. Hay una historia interesante de un personaje lleno de tics y cojo que lleva a unos compañeros a su casa a tomar una copa. Su mujer no quiere atenderlos y cuando esta sale por la puerta, salvo un par de planos del marido yendo a la cocina, el resto, unos seis minutos, es un solo plano con pequeños movimientos de la cámara y con los movimientos de los cuatro personajes, lo cual indica una maestría indudable a la hora de contar algo con imágenes.